La antigua Mesopotamia fue un territorio que albergó las primeras civilizaciones altamente desarrolladas, lugar dónde surgió la escritura y otras grandes innovaciones, algunas de las cuales han llegado hasta nuestros días. Sumerios, Acadios, Asirios y Babilonios fueron las culturas más destacadas, sin embargo hubo otros pueblos que también estuvieron en la región y dejaron su legado. Las condiciones del terreno con escasez de piedra, provocó que los edificios y construcciones fueran realizados mediante ladrillos de adobe, que con el paso de los siglos, la destrucción causada por las guerras y su posterior degradación, fueron las arenas del desierto que se encargaron de cubrir la mayoría de asentamientos, de esta manera, Mesopotamia pasó al olvido hasta que fue redescubierta en el siglo XIX y comenzaron las primeras exploraciones.
Este libro es un relato de distintos aspectos y curiosidades que abarcaron estos 3000 años de historia, tratados de manera sintetizada, donde se exponen los principales descubrimientos, las distintas culturas, la religión, las principales ciudades, el arte, la vida cotidiana y los últimos descubrimientos arqueológicos.
Durante todo este período con el paso de distintos pueblos, destacaron un gran número de reyes, algunos muy conocidos por sus hazañas y aportaciones, pero sin duda, la figura del rey neoasirio Asurbanipal , sobresale por ser un personaje atípico para la época. A parte de un gran estratega, fue un rey erudito que sabía leer y escribir distintas lenguas, y escogió quedarse en palacio en lugar de ir a las batallas. Su dedicación a la cultura hizo que se creara la biblioteca más grande de la antigüedad en Nínive, su capital.