FIGUERAS, NURIA / SERRA, SEBASTIÀ
Delante de casa, su madre le dio una cesta y le dijo: -¿Ves el camino? Al final de todo hay un manzano. Ve allí y llena la cesta de manzanas.
La niña miró el camino. Era largo como una serpiente y no se veía el final. Después, miró la cesta. «¡Para llenarla de manzanas, tendré que subirme al manzano!», pensó.
Y entusiasmada con aquella idea, echó a andar.