La ciudad es un complejo sistema en cuya formación interactúan múltiples factores. Si bien las políticas públicas se proponen intervenciones en pro de la mejora y la dignificación urbanas, en ocasiones el espacio adquiere una autonomía incontrolable que genera soluciones difícilmente enmendables. Centrada en la época moderna, la presente obra aborda, por una parte, la esencia estratégica de los recintos amurallados y fortificados teniendo en cuenta sus características poliorcéticas, los modos de representación cartográfica y las emergentes necesidades de la población, y, por otra parte, la influencia de los factores simbólicos, institucionales, representativos, literarios, «turísticos» y gastronómicos. Los autores, todos ellos especialistas en la materia, proyectan una mirada novedosa y transversal sobre la urbe de los siglos XVI a XVIII que permite profundizar en las contradicciones del pasado, a la vez que, más allá de la morfología de las ciudades, fomentan una reflexión sobre del futuro del urbanismo.