Las fábulas de Esopo forman parte del sustrato más profundo de nuestra cultura narrativa.
Breves, incisivas y memorables, estas historias protagonizadas por animales parlantes han atravesado siglos y fronteras sin perder vigencia.
Bajo su apariencia sencilla, Esopo construyó un universo moral de extraordinaria lucidez, donde la astucia se enfrenta a la fuerza, la vanidad recibe su castigo y la prudencia se revela como una virtud decisiva.