En el escenario de la humanidad y de la perfección espiritual, cuando Dios Todopoderoso quiere presentar un ejemplo eminente, menciona a dos mujeres: una es la Virgen María, madre de Jesucristo, y la otra es la esposa del Faraón.
Jesucristo fue el heraldo de la misericordia, la bendición y la guía divina para la humanidad. El camino de Cristo era el camino de la justicia, la humanidad y el amor.