Piotr Tomaszuk, figura esencial del teatro polaco contemporáneo y fundador del Teatr Wierszalin, ha desarrollado una escritura donde mito, historia y ritual se mezclan con una potencia inquietante. Su dramaturgia, siempre atravesada por la tensión entre lo sagrado y lo profano, busca situar al espectador frente a los límites de la representación.
En «El mosaico de las termas», un director se ve atrapado en el decorado de su propia película, convertido en un laberinto que lo enfrenta a la violencia y a sus fantasmas. «Dios Nijinsky» convoca al legendario bailarín en un sanatorio, entre liturgias delirantes y danzas fúnebres, en una visión desbordada de belleza y locura. Dos obras que confirman a Tomaszuk como un autor imprescindible en la escena europea.