Este libro demuestra la capacidad de Bernardo Kastrup para dar a conocer de manera eficaz el idealismo analítico a quienes nunca lo han estudiado anteriormente ni tienen conocimientos de los campos técnicos involucrados.
El autor se acerca a los lectores y se encuentra con ellos donde están, tomándolos de la mano mientras les muestra, a través de una serie de metáforas evocadoras, cómo ver más allá de sus propios supuestos y darse cuenta de que las carencias del fisicalismo se desvanecen si la realidad se observa desde un enfoque idealista.