Pocas veces se ha contado cómo es de verdad nuestro mundo de la edición, cómo funciona su trastienda, qué pasa en los comités editoriales y en los consejos de administración, qué ocurre con los derechos de autor, con los premios llamados literarios A través del relato personal de cierto Personaje secundario (un tal Enrique Murillo, traductor, editor, periodista cultural), en estas páginas se recorre medio siglo de edición, libros y lecturas, y se cuentan los extraños placeres y las horribles miserias de un sector muchas veces tan sobrevalorado como desconocido. Enrique Murillo ha estado en muchas partes. Colaboró durante casi diez años en Anagrama; fue director editorial y alto ejecutivo en grandes grupos como Bertelsmann, Planeta y Santillana; creó una diminuta editorial llamada Los libros del lince. También participó en la fundación de un suplemento que él llamó Babel y alguien rebautizó como Babelia. Y gracias a sus informes de lector y traducciones, hemos conocido a Martin Amis, Vladimir Nabokov, Salman Rushdie Y a Pombo, Pisón, Loriga, Perezagua, Lijtmaer y Reguera Este libro, no exento de socarronería