IBARROLA, BEGOÑA / SANFELIPPO, ANA
El vigilante del puente de Paysandú era muy desagradable con todos los que por allí pasaban.
Le daba igual que fueran pájaros, conejos, lagartijas o personas: a todos los paraba y los trataba mal.
Hasta que un día todo cambió.
Un cuento sobre la amabilidad.