Sak ha encontrado a su invocador, un ex niño soldado llamado Lima, pero para su consternación, Lima no tiene prisa por regresar a la academia, un refugio seguro contra la plaga mortal que se extiende rápidamente.
Lo que desea es visitar el lugar de descanso de un viejo amigo, y Sak, que sacrificaría cualquier cosa para corresponder su afecto, acepta a regañadientes.
Sin embargo, los sentimientos de Lima por su nuevo usuario principal son más primarios, más animales, y aprovechará la indefensión de Sak para satisfacer esos deseos.