Al terminar la Segunda Guerra Mundial, la población europea creía que, con la derrota de la Alemania nazi, el MAL había sido extirpado definitivamente. Se equivocaban. Solamente se ocultaba, al acecho de una oportunidad para reinstaurar su Reich milenario. Berlín, 1948. En el parque Am Zoo, uno de los más extensos de la ciudad junto a la famosa avenida Tiergarten, es hallado el cadáver de Otto Reisenauer, un célebre industrial, directivo de la empresa Mercerdes. Sus restos han sido terriblemente despedazados. Cerca de su cuerpo, la Kriminal Polizei hallará un puñal, un arma usada durante la guerra por los miembros de la Waffen SS. La recién ascendida inspectora Caroline Safenreiter, de la nueva policía civil alemana, será la encargada del comprometido caso, pero no se enfrentará sin alianzas a este terrorífico misterio que se oculta en los parques de Berlín. Dice el refrán que más vale sola que mal acompañada, pero en ocasiones es mejor pactar con tu peor opción, un diavolo scaccia laltro. En efecto, el ciclópeo rigor administrativo irá acorralando a Safenreiter, castrando cada una de las pistas que conducen