¿Y si Romeo y Julieta vivieran felices y comieran perdices?
Salem Caplan debería haberse alegrado de que su hermana Julie esté viviendo su vida universitaria soñada junto a Roman Montgomery, inmune a la rivalidad que siempre ha enfrentado a sus familias. Julie y Roman han dejado todo eso atrás.
Todo.
Incluso a sus hermanos, Salem Caplan y Beckett Montgomery, y a sus padres, que, humillados por el noviazgo de sus primogénitos, se detestan más que nunca.
Salem ya no sabe qué hacer para contentarlos: está en el equipo de fútbol, en el de debate, saca las mejores notas..., pero nada es suficiente.
Quizás si lo eligen presidente el consejo estudiantil, el humor de sus padres mejore...