"Tras años a la deriva, Rocío ha aprendido (más o menos) a controlar sus emociones y ha alcanzado una especie de equilibrio. Está cómoda con su vida. O eso creía. Porque hay dos cosas que están a punto de hacerla estallar por dentro.
Aquest lloc web utilitza cookies, tant pròpies com de tercers, per millorar la vostra experiència de navegació. Si continueu navegant, considerem que accepteu el seu ús.Més informació