En el país de Munio, los niños no se alegran de cumplir años.
Porque, en cuanto salen de la infancia , el ejército del reino llama a su puerta para obligarlos a luchar en una guerra absurda que no importa a nadie salvo a su monarca y al del país vecino.
Con doce años recién cumplidos y más miedo que vergüenza, Munio huye de su pueblo armado con un hatillo, un montón de consejos de su madre, una bota llena de líquido letal y ningún plan brillante.
No sospecha que su camino coincidirá muy pronto con el de una peculiar compañía de cómicos de la legua...
Ni que estos le enseñarán que, a veces, la imaginación puede ser más fuerte que la guerra.