No escribí por sacar pecho, sino porque no soy lo que algunos creen. No soy hijo de una familia adinerada, privilegiada, aunque no nos moríamos de hambre. Vengo de abajo. Nací en la isla de Bettenty, en una familia polígama siendo mi madre la primera de las cuatro que tuvo en algún momento mi padre. Tal vez la realidad que me tocó desde pequeño hizo que luche contra la injusticia da igual el color, el origen, la religión de la persona que la sufre. Como muchos, por falta de infraestructuras tuve que abandonar mi pueblo nada más terminar la escuela primaria e ir a otros sitios para poder seguir con mis estudios. Pero en algunas ocasiones las cosas no funcionan tal cual uno lo desea. Es en esa misma lógica que hablo de algunos problemas y dificultades del sistema educativo senegalés y la pobreza subrayando la complejidad de estos procesos y de los desafíos de crecer en un contexto vulnerable. Los momentos delicados que me han forjado siendo un adolescente que soñaba con sacar un doctorado y la cruda realidad del mundo adulto me llevaron a buscar nuevos horizontes para conseguir ese sueño de ser Doctor hasta ll