HAY DESPEDIDAS QUE ABREN PUERTAS A LA VIDA QUE SIEMPRE HA ESTADO ESPERÁNDONOSRomany acaba de cumplir dieciocho años y está a punto de entrar en la edad adulta cuando, de repente, su madre, Angie, la única progenitora que ha conocido, fallece a causa de una enfermedad repentina. En su carta de despedida, Angie ha encargado a sus amigos más íntimos que cuiden de su hija durante su último año de instituto. Cada uno de los cuatro tutores de Romany posee una visión de la vida que Angie quiere dejar a la joven como legado: Tiger es un eterno trotamundos, Leon es introvertido, práctico y tiene un talento único para la música, y Maggie, brillante y segura de sí misma, adora su trabajo. Todos ellos se conocen desde la universidad. En cambio, Hope, de quien nunca han oído hablar, es un misterio para todos A lo largo de este viaje, Romany tendrá que asumir el dolor de la pérdida y el regreso de algunos fantasmas del pasado que pondrán su vida y la de sus tutores patas arriba. Y mientras todos se enfrentan a sus miedos, a veces superándolos, otras aceptándolos, Angie les enseña que se necesita una comunidad, una familia