A simple vista, las plantas pueden parecer insignificantes, un simple adorno.
Sin embargo, una mirada más atenta revela que desempeñan un papel fundamental en nuestra vida y la del planeta.
No solo producen oxígeno, sino
que, además, ayudan a que la tierra retenga el agua, mejoran la calidad del suelo y constituyen una fuente esencial de alimento. Y, además, nos hacen
sentir bien.
Solemos pasar a su lado sin darles importancia, pero son algo extraordinario. Las arrancamos, las pisoteamos, las talamos
y, a pesar de
todo, vuelven a crecer. Pero ¿y si si un día dejaran de hacerlo? ¿Qué pasaría si empezasen a desaparecer como las desafortunadas especies que hallarás en
estas páginas?
El mensaje de este libro es tan claro como urgente: debemos proteger el mundo vegetal antes de que sea demasiado tarde.