En la remota isla de Ayrie nunca pasa gran cosa. Todo el mundo se conoce, los días se parecen unos a otros y el mar marca el ritmo de la vida.
Para Tilda, Ayrie es, sencillamente, perfecta. Y entonces, de pronto, pasa algo: un chico nuevo se muda a la isla. Para Albie, Ayrie es demasiado silenciosa, demasiado salvaje y está demasiado aislada. Lejos de verla perfecta, la detesta.
Tilda no se lo puede creer. ¿Cómo es posible que alguien no sea feliz entre acantilados, hogueras nocturnas, frailecillos y focas Pues, si nada de eso le vale, le llevará a una isla misteriosa.
La que los niños tienen prohibido explorar. La que está embrujada. Lo que encontrarán allí los cambiará para siempre.