Durante años, Javier Alonso lo tenía todo: una familia que lo amaba, una carrera prometedora y una vida aparentemente perfecta. Sin embargo, tras esa fachada de éxito se escondía un secreto que lo consumía: la pornografía. Lo que comenzó como una simple curiosidad se convirtió en un hábito y luego en una cárcel. Con una voz sincera y luminosa, el autor se atreve a mirar de frente su propia oscuridad para narrar su descenso al laberinto del ansia y de la culpa, y su lucha callada hacia la libertad interior. A través de seis capas de su personalidad, reconstruye el camino de ascenso que lo condujo a comprender que el perdón, aunque necesario, no basta: hace falta ciencia, humildad y, sobre todo, amor.