La primera vez que vi un monstruo pensé que era lo peor que podía pasarme. Me equivocaba. Lo peor fue dejar escapar al ladrón de lo único que nos protegía de ellos.
Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para mejorar su experiencia de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información