Es un hecho indudable que ante un paisaje montañoso, al ver una rosa, al contemplar o escuchar obras de arte, y ante muchas cosas experimentamos placer. También decimos de los objetos de estas experiencias, o de sus propiedades que son bellos, delicados, sublimes... Determinadas visitas y sonidos nos desagradan, lo cual también conlleva diversas distinciones.