Pablo cierra los ojos cada noche con la sensación de que algo falta. Álex persigue criminales con precisión implacable, pero hay un caso que nunca ha podido cerrar: el de su propio corazón. Estela escribe historias que otro viven mientras ella permanece invisible. Sara pelea cada día contra un mundo que parece empeñado en demostrarle que no es suficiente. Cuatro vidas. Cuatro muros invisibles. Un destino común: el valle del Rin, donde Olivia Didac guía un retiro que promete algo que ninguno sabe aún si quiere encontrar. Dos semanas lejos de todo para enfrentarse a lo que han estado evitando durante años.