Este ensayo incisivo de Florent Marcellesi revela hasta qué punto nuestro idioma reproduce y refuerza la jerarquía que sitúa al ser humano por encima del resto de los animales. Desde la Biblia y el cartesianismo hasta los modismos cotidianos, la tauromaquia o la industria cárnica, nuestra lengua está llena de expresiones que naturalizan el desprecio, la inferiorización y la explotación de los no-humanos. Pero no solo de ellos: el libro muestra cómo el lenguaje que animaliza suele ser el mismo que degrada a mujeres, personas racializadas y colectivos marginalizados. Marcellesi disecciona el lado oscuro del lenguaje y propone un ejercicio radical de imaginación política y linguística: construir una lengua respetuosa con todos los seres sintientes y consciente de las formas en que las palabras producen realidad. Entre la crítica cultural, la ética animal, los estudios del lenguaje y la ecopolítica, este libro abre un camino tan necesario como esperanzador: cambiar de fábula para cambiar el mundo.