La narradora de Xerox trabaja en una oficina donde casi todo parece bajo control: los correos, las rutinas, los protocolos de atención al cliente. Pero su cuerpo empieza a fallar una reacción autoinmune imprevisible y el mundo a su alrededor se vuelve cada vez más inestable. Mientras intenta localizar un paquete extraviado y mantener en funcionamiento una impresora caprichosa, la presión cotidiana se transforma en una forma de vigilancia permanente.
Entre jerarquías laborales difusas, precariedad silenciosa y pensamientos que se desbordan, Fien Veldman construye el retrato inquietante de una joven atrapada en la lógica absurda del trabajo contemporáneo. Con una prosa precisa, irónica y cada vez más tensa, Xerox explora la fragilidad del cuerpo, la ansiedad de clase y la fina línea entre control y colapso.